Bienvenidos!

ALBERTO MENDOZA MD MSc
Médico Infectólogo Tropicalista
C.M.P. 34885 R.N.E. 23379

CONSULTAS MEDICAS:
Correo electrónico: mendozalberto@outlook.com, Consultas en Inppares (https://inppares.org/), sede Jesús María
Viernes 16:00 - 20:00 horas
Citas con infectología al: 01-
480-1626

sábado, 14 de septiembre de 2019

Tiempo de retornar a ayudar a las personas con tuberculosis: Abrimos nuevo chat de consultas

Estimados amigos,
Hace varios meses no leo las consultas que se  han hecho sobre tuberculosis. Quiero pedir las disculpas del caso.
Por favor, usen esta página para empezar nuevas consultas que serán respondidas dentro de la semana de subida la consulta.
Si tienen alguna duda urgente, me pueden escribir a mdrxdr@gmail.com o mendozalberto@outlook.com.

Saludos,

Alberto Mendoza MD MSc
Hospital de Emergencia Villa El Salvador
AC Impacta
Inppares

martes, 15 de enero de 2019

Gracias Gladys, inspiración para hacer lo que toca en la lucha contra la TB, Dios te tenga en su Gloria




Conocí a Gladys hace tres años: Tenía VIH y TB MDR, pobre, viuda, su pareja fallecio por VIH, y le dejo tres niños de 9, 5 y 2 años. Vivía, en casa de sus suegros, en un solo cuarto para los cuatro. Ella tenía TB pulmonar y tenía esputo positivo, por lo que  podía contagiar a sus niños. Gladys, luchaba como fiera por sus niños, prefería ir a trabajar lavando ropa o vendiendo en los cruces de vías, para que sus niños coman, que ir a su centro de salud, donde no conocían ni uno por ciento de su sufrimiento, pero la catalogaron como la irresponsable abandonadora, seguido de maltrato y discriminación por el personal de salud. Que ganas, de mencionar la posta y los nombres de malos médicos, enfermeros, técnicos de enfermería, que prejuzgaron sin saber el sufrimiento de esta madre, pero no es lo correcto ya que del otro lado hay muchos más que son buenos. Gladys tenía que soportar que la llamen tuberculosa y sidosa en la casa de sus suegros, pero lo que más miedo le dio, fue el acoso sexual que su suegro estaba haciendo con su niña de 9 años. Pudimos lograr que alguna hermana, cuide a su niña mayor y que el Hogar San Pedro en Chosica, cuide a sus dos niños y ella se internará en un hospital nacional en Lima. Empezó a tomar un tratamiento con 7 drogas para la TB, porque ya la cepa se habia hecho extensamente resistente (TBXDR) y cinco tabletas para el VIH. La esperanza se le fue acabando y la tristeza, el VIH y la TB XDR minaban su vida, su alma. En el hospital, donde se entiende que supervisan cada dosis de medicamento que toma el paciente, le encontraron que no habia tomado las pastillas para la TB, que tenía muchas ocultas bajo el colchón, por qué lo hizo, no sé, nadie preguntó, solo llovieron críticas, más estigma, más culpabilidad de su desgracia y el personal la califico como la abandonadora. Volvio a tomar medicamentos, los mismos, por que ya no había que más darle por ser TB XDR. Aguantaba solo con la esperanza de poder volver ver a sus niños. La visitaba cuando podía, confieso que fueron pocas veces, que solo visite una vez a sus niños y no he vuelto a ver a su niña. Gladys en la sala de este hospital, moría y seguía muriendo, nunca negativizó su esputo del bacilo de la TB, nunca controló el VIH en su sangre. Dos años internada, soportando sin poder ver a sus niños, por este maldito sistema que no permite el ingreso de niños en los hospitales o por la inhumana decisión de no permitir que estos pacientes salgan a visitar a sus hijos. Fui a verla por Navidad del 2018, y al pasar por la parte exterior del pabellón de pacientes con TB, a través del ventanal, vi su cama y cuarto vacíos, al ingresar al ambiente corroboré que ya no estaban ni su cama, ni sus cosas o su nombre en la pared. En el cuarto contiguo, una jovencita de 17 años y de ojos muy vivos, se conmovió al verme, tambien tenía TB XDR, me dio la triste noticia que Gladys, la segunda semana de diciembre de 2018, antes de Navidad, ya con varias semanas con oxígeno...falleció ... se murió de VIH, TB XDR y de tristeza, que no se compará a la que sentí en ese momento, que para mí fue una de las más severas en mi vida.
Caminé por todo el pabellón, cuántos jóvenes con TB estaban ahí, cuantas historias, cuantas Gladys, incluso personas privadas de su libertad con cadenas o enmarrocados a sus camas y policías cuidandolos. Una mujer con un ventilador con las mamas expuestas a la vista de cualquiera que pase por el pasillo, intubada, inconciente..una mujer muriendo de tuberculosis que necesitaba estar en una Unidad de Cuidados Intensivos, a donde no accede por tener tuberculosis, como ocurre en casi todos los hospitales del país. Lo que hacen es poner al paciente en ventilador mecánico en el cuarto más cercano a la estación de enfermeras del pabellón para que lo vean mejor. En otra realidad, como Brasil, México o Colombuia, esta paciente y muchos otros sobrevivirían, porque la TB es curable y tienen los servicios especializados para ello. Nuestros pacientes si tuvieran dinero se curarían...si tuvieran dinero no se enfermarían. Al salir del pabellón, veo contiguamente una extensa área verde, muy descuidada y familiares que por las ventanas alcanzan algo sus pacientes. Pienso porque no acondicionan ese espacio para que la familia, incluso los menores de edad, puedan visitar a estos pacientes, en espacios amplios y bien ventilados. Pienso, porque no piensan lo mismos los jefes de esas instalaciones, o por queno lo sugieren las enferneras o técnicos de enfermería que todos los días estan por ahí. Pienso, porque los peruanos permitimos estas muertes tan tristes, porque los servicios de salud estan obsoletos y atávicos.

Esta visita, Gladys, su vida y su muerte, son fundantes para mí. Está mas claro lo qué debo hacer. No lograré a lo largo de mi vida de controlar o erradicar la TB del Perú, pero si puedo poner todo mi esfuerzo y mi ciencia en lograr que los peruanos nos juntemos y podamos dar una atención sanitaria a la altura de la enfermedad biológica y social que es la tuberculosis. Necesitamos centros altamente especializados en el manejo de pacientes críticamente enfermos por tuberculosis, con emergencia especializada, salas de operaciones, cuidados intensivos, hospitalización y consulta externa y una vez estables, terminar todo su tratamiento en casas hogar o albergues con todos los cuidados de medicina y enfermería, con una buena alimentación, y espacio para que los visiten sus hijos. Si hubieran existido estas instituciones en el Perú, quizá Gladys no hubiera muerto, o al menos no de tristeza y junto a sus niños, que tanto extrañaba. Todos los pacientes tendrán un subsidio por el lucro frustro que demanda estar internados. Al alta, recibirán su diploma de graduación, con ceremonia especial y medalla al éxito por el logro más un reconocimiento financiero por todo su esfuerzo. Iniciaremos con los casos con TB XDR y pre XDR, luego con todos los casos de TB MDR. Iniciaremos en Lima y luego en la macro Sur y Macro Norte y en las principales ciudades de la Selva.

Necesitamos relacionarnos con las autoridaes sanitarias, la nueva ministra de salud, y civiles, desde alcalde de Lima hasta el presidente Vizacarra, la Iglesia, las Congregaciones que tienen como apostolado la salud de los más pobres. En Lima, cada año hay 1000 casos de TB MDR y 100 de XDR, hay mucho por hacer. Quien lea esto y tenga ganas de sumarse, contacteme por correo o al teléfono 953982909. Necesitamos contactar a las autoridades nacionales y ver apoyo internacional.

Gracias por difundir,

Dr. Alberto Mendoza-Ticona
CMP 34885 RNE 23379

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